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miércoles, 10 de junio de 2015

Lidice, un nombre para no olvidar....

 

El 10 de Junio de 1942, el ejercito de ocupación Nazi en la antigua checoslovaquia arrasó un pueblo entero, matando a sus hombres y enviando a las mujeres y niños a los campos de concentración. Luego, derribaron las casas y llenaron de tierra el lugar donde había estado el pueblo, para borrar cualquier rastro de él de una vez y para siempre. Su nombre: Lidice.

La destrucción tuvo como objeto responder al asesinato del  dirigente de las SS Reinhard Heydrich, quien ejercía como "protector" de Bohemia y Moravia, ocupadas desde 1939. En la mañana del 27 de mayo de 1942,  fue atacado por dos guerrilleros de la resistencia checa, Jozef Gabčík y Jan Kubiš. Estos soldados, entrenados en el Reino Unido, mueriendo en el hospital de Praga el 4 de Junio,

En total, 340 habitantes del pueblo fueron asesinados (192 hombres, 60 mujeres y 88 niños). Lo mismo le sucedió a otro pequeño poblado llamado Ležáky dos semanas después: los hombres asesinados, las mujeres enviadas a los campos de concentración y los niños "arianizados" o enviados a las cámaras de gas. El resultado final de la represión por la muerte de Heydrich fue de 1.300 personas, entre partisanos, altos dirigentes checos y víctimas circunstanciales, como los habitantes de Lídice.


Varios checos de pueblos cercanos a Lídice fueron testigos de los hechos y en seguida se pusieron en contacto con los Aliados para comentar lo ocurrido. El diario Daily-Telegraph fue el primero en hacerse eco de la matanza y en seguida lo supo todo el Imperio Británico, noticia que se contagió a Estados Unidos, Iberoamérica y la Commonwealth. El principal titular rezaba: “Una cosa tan horrenda no había ocurrido desde la Edad Media”. La noticia  provocó la solidaridad de todo el mundo, Muchas de las bombas lanzadas por los aliados sobre Berlín llevaban escrito el nombre de Lidice, y el grito de "Lídice vivirá" se tranformó en el grito de batalla de los soldados. El secretario de Marina estadounidense comentó: "las futuras generaciones nos preguntarán porqué hemos combatido en esta guerra, les contaremos la historia de Lidice"

Y es que el sacrificio de Lidice no fue en vano. Lidice dejó en claro que todo era realidad. Lidice fue la primera derrota del régimen nazi, en un campo en el que se creía imbatible, como en tantos otros: la batalla comunicacional y de propaganda.Hasta entonces, los horrores del régimen nazi eran desconocidos, ignorados o descreídos por muchos. Pocos creían que un país con tanta cultura pudiera cometer las atrocidades que se contaban, parecía más bien propaganda de guerra que realidad, siguiendo la conocida estrategia de demonizar al enemigo para conseguir el apoyo de la oponión pública y de las tropas.

A pesar de los esfuerzos del ejercito nazi, Lídice siguió viviendo. Pese a haber sido completamente destruido, el pueblo fue reconstruido en 1949. El pueblo se levanta en un área contigua a la original, donde existe un gran parque-monumento en memoria de las víctimas. La villa de Ležáky no fue reconstruida, y sólo existe un monumento.

Años después de la masacre algunos países tomaron el nombre Lídice para distintos desarrollos urbanos. Así la colonia de San Jerónimo Aculco en la delegación La Magdalena Contreras de la Ciudad de México se seccionó y se creó la colonia San Jerónimo Lídice en la que además se fundaron un colegio y un teatro. En 2002, a 60 años de la tragedia, se levantó el mural "Luz y Muerte" de Ariosto Otero en esa colonia.
Se creó, la Urbanización Obrera Municipal Lídice y hospital de Lídice en 1943 en Caracas, Venezuela, así como una calle en Carora otra ciudad de Venezuela, mientras que en Panamá se creó Lídice de Capira, al igual que varios pueblos en Brasil. También en Chile, en la ciudad de Santiago, una calle y un monumento recuerdan al pueblo que murió por oponerse a la tiranía y cuyo ejemplo y testimonio sigue viviendo.

Vaya este pequeño artículo como un homenaje al pueblo de Lidice, sus victimas y su testimonio, como una señal constante de la necesidad de recordar y comprender la historia para entender el presente y construir el futuro. Que el nombre de Lidice se repita cada 10 de Junio, que su historia sea contada para que no sea repetida y que su testimonio sea motivo de esperanza y compromiso con la memoria y con la lucha contra todo mal y toda injusticia...

Lidice vivirá, porque es un nombre que no debemos olvidar....

lunes, 18 de noviembre de 2013

Redescubriendo el castillo en la pecera después de las elecciones 2013

Muchas veces, hablando con amigos, he comparado la política chilena a un pez en una pecera que, dado que tiene una memoria de pocos segundos, en cada giro vuelve a descubrir un castillo dentro de la pecera, sorprendiéndose y  sacando las mismas conclusiones una y otra vez. Algo así me sucede con las recientes elecciones en Chile. A pesar de haber 9 candidatos y la elección de CORES, los resultados generales son los mismos que si no hubiese ocurrido nada nuevo: la Nueva Mayoría (ex-Concertación) ganó sin lograr la mitad más uno y la segunda vuelta se dará entre Bachelet y la candidata de la Alianza, con la ganadora obvia esperado por todos, pero que nuevamente nos provocará sorpresa y admiración.

Hay algo que decir sobre la mentalidad electoral chilena. Quien siguiera las noticias los útlimos años concluiría un desprestigio creciente de la política y una desconfianza mayor a los dos bloques en el poder. pero a la hora de votar la cosa se ve distinta: los dos más votados son precisamente los bloques en el poder y el respaldo a la concertación es el doble de la derecha. Si el ciudadano chileno votó por Piñera hace cuatro años fue para castigar a la concertación, ahora cansado con el gobierno de derecha vuelve a elegir a bachelet para que, esta vez si, cambie todo lo que cada uno crea que hay que cambiar.

Otra situación es la de las candidaturas alternativas. hay que reconocer que fue un logro poder tener 7 candidaturas críticas del sistema, lo que refleja un avance en el interés por capitalizar el descontento frente al rígido sistema político chileno. Pero a pesar de esto, las candidaturas no convencieron. Si bien los candidatos independientes logran captar simpatía, no logran traducir esto en una propuesta que convenza a los votantes. las diferencias de votos son tan grandes que bachelet ni siquiera tendrá que negociar para ganar, lo que anula en el escenario electoral a las 7 candidaturas presentadas.

Comentando los resultados por candidatura, podemos concluir lo siguiente:

PARISI.

Fue una candidatura extraña, mezcla de clase de economía y propuestas reformadoras que, casi siempre, partía del suspuesto que el sistema funciona bien, pero que los encargados de administrarlo no sabían hacerlo o no tenían la intención de cambiar las cosas. Parisi jugó al crítico, sin definirse de izquierda o de derecha, pero con propuestas absolutamente dentro del sistema y apuntando al electorado de la Alianza. Su último "saludo al escenario" fue de antología: llamó indirectamente a votar por Bachelet, felicitándolo como una "dama de la política", luego de haber criticado a ambos bloques durante toda la campaña. Su futuro politico es incierto, no es fácil reponerse de un fracaso electoral, aunque su porcentaje no deja de ser importante, aunque no lo suficiente para ser un alternativa real.

MEO

El gran crítico de la concertación hace cuatro años, que logró poner en jaque a los jefes de partidos del arcoiris, forzar negociaciones y exigir un cambio de timón, ayer obtuvo la mitad del porcentaje de hace cuatro años, lo que resulta ser un fracaso absoluto. La apuesta de construir en cuatro años un proyecto que lo hiciera pesar en la balanza electoral no resultó, y habrá que ver si su Partido Progresista logra progresar o por lo menos sobrevivir hasta la próxima elección.

MARCEL

La apuesta de Todos a la Moneda se presentó como una alternativa real al poder, no sólo para "posicionar temas" o lograr votos con los que negociar. Sin embargo, su porcentaje de cerca del 3% no alcanza para proyectar una candidatura a 4 años, o para formar un movimiento político con peso real. La única posibilidad es un giro hacia la participación (no sólo la asesoría) en los movimientos y organizaciones sociales, lo que obviamente también es volver a descubrir el castillo en la pecera.

ROXANA MIRANDA.

La apuesta del Partido Igualdad (ex andha chile) fue ambiciosa. la confianza en ella fue tal que intentaron que las otras candidaturas se sumaran a la de Igualdad porque era la que tenía posibilidades de provocar cambios reales en el escenario. Es cierto que Andha Chile - Igualdad lograron en un momento movilizar gente en torno a las demandas habitacionales y la inscripción del Partido, como también es cierto que no lograron solucionar esas demandas y la inscripción fue difícil y no del todo transparente, ya que la gente no fue informada que se estaba inscribiendo en un partido, sino sólo apoyándolo. El constante temor a politizar su trabajo, por el miedo a restar gente, y su exclusiva centralidad en la protesta y la demanda hacen que a la hora de enfrentar un proceso político no se cuente con los elementos para llevarlo al éxito. Igualdad no pasa de ser un partido instrumental, que hoy corre el peligro de desaparecer o luchar por su sobrevivencia como primer objetivo, transformando el instrumento en fin.

Las demás candidaturas no merecen mayor mención. No responden a procesos políticos de acumulación de fuerzas y lo más probable es que se diluyan en coordinadoras, organizaciones u otros grupos diversos.Hay dos datos que sí merecen mención: la campaña Marca tu Voto que consiguió un 8% de adhesión (más que muchas candidaturas) y que refleja el interés por generar una constitución democrática y el bajo interés por la elección de CORES, lo que refleja el desconocimiento de su función o la baja importancia que la población parece atribuirle a la misma.

en conclusion.

El panorama siguió tal como siempre, a pesar de las novedades de esta elección.
El demandismo no resulta como camino de acceso al poder, sino sólo como medio de agitación.
La gente sigue confiando en los dos bloques mayoritarios, aunque los critique.
El discurso antipartidos y antipolíticos no provoca resultados electorales ni suma gente a un proyecto.
Las elecciones son un evento en el proceso de construcción, pero no es donde se juega el avance real de un proceso de transformación política y social.

como ven, sólo hemos vuelto a descubrir el castillo en la pecera, hasta la próxima vuelta que demos o, hasta que tengamos memoria suficiente para recordar que el castillo está ahí y apliquemos las conclusiones que hemos sacado una y otra vez.

jueves, 29 de agosto de 2013

El "descubrimiento" del evangelio de Bernabé, otra noticia que no es noticia

Cada cierto tiempo, las agencias noticiosas nos sorprenden con un nuevo hallazgo arqueológico que echaría por tierra las creencias del cristianismo. Mucho tiempo ha pasado desde el descubrimiento del Evangelio de Judas, que supuestamente iba a remover las bases mismas de la fe la Iglesia católica. Hoy nadie lo recuerda. Esta vez la noticia surgió desde la agencia de noticias iraní Basij Press, quien informó del hallazgo del Evangelio de Bernabé, en un volumen de hojas de cuero escrito en Siríaco y que explicaría que en realidad Jesús no habría sido crucificado, sino que Judas Iscariote habría ocupado su lugar. Junto con esto, Jesús mismo habría anunciado la llegada del verdadero mesías, quien no sería otro que Mahoma, el profeta del Islam.

 La noticia, para variar, no es nueva en realidad. La confusión de los medios es tremenda, ya que afirman que el texto sería una "biblia con mas de 1500 años de antiguedad". para comenzar, no se trata de una Biblia, sino de un solo texto. Siguiendo, en la historia han existido dos Evangelios de Bernabé. Uno, conocido en el siglo VI y citado como apócrifo en el Decretum Glasianum, y otro llamado "el italiano", que habría sido escrito en el siglo XIV, por un cristiano que renunció a su fe y abrazó el Islam. El documento que ha hecho público la agencia noticiosa iraní es este último.

No estamos, entonces, frente a un texto de los primeros siglos del cristianismo, sino del siglo XIV que, como se sabe desde bastante tiempo, pretendía mostrar que la verdadera religión sería el Islam y que esto habría sido anunciado por Jesús mismo. El argumento no es nuevo, ya el Corán afirma que Jesús no fue crucificado. En la Sura IV del Corán se lee: "por haber dicho: Nosotros matamos al Ungido, hijo de Maryam, mensajero de Allah. Pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Y los que discrepan sobre él, tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, sólo siguen conjeturas. Pues con toda certeza no lo mataron".

Se trata entonces de un texto que mezcla el cristianismo y el islam, de origen tardío y sin peso histórico como para hacer dudar de lo afirmado por los evangelios. También es necesario señalar que existen claras sospechas de intereses del gobierno iraní al publicar la noticia. Es sabido que el gobierno de Iran busca borrar el cristianismo de su país y esta noticia sería un intento más de debilitar a la Iglesia en esas tierras, bastante débil ya por su número y por el hostigamiento de grupos radicales, pero con testimonios admirables de perseverancia cristiana en medio de las dificultades.

 Quisiera terminar invitando a tener una mirada crítica a estas noticias sensacionalistas, que pretenden mostrar como "nuevo" lo que ya es sabido desde hace años, por "oculto" lo que está al alcance de cualquiera que desee estudiar estos temas o por "revelado" aquello que no tiene ninguna garantía de fiabilidad para cualquiera que revise los orígenes del cristianismo con seriedad. Habrá que esperar hasta que alguien vuelva a hacer noticia con lo que no es noticia, en un afán por sembrar la duda y la confusión en los creyentes. La fe de la Iglesia se basa en el testimonio de los apóstoles y lo que no tenga garantía de descender del testimonio de los apóstoles no puede gozar de veracidad en la Iglesia.

jueves, 13 de junio de 2013

Ha muerto el padre Roberto Bolton García

Hoy durante la mañana, durante una clase en el colegio, recibí la noticia: el Padre Roberto Bolton, con quien viví como vecino durante cinco años en la población Villa Francia de Santiago, había fallecido a los 94 años de edad. No fue fácil digerir la noticia en medio de una realidad tan distinta de la que estaba cuando conocí a Roberto, muchos años atrás, mucho camino entre su historia y la mía.

Era el año 1998 en santiago. Yo estaba buscando arriendo y unas religiosas con las que trabajaba en Lo Prado me hablaron de un sacerdote que arrendaba una mediagua en Estación Central. La casa no está muy buena, me dijeron, pero la arriendan barata. Fue así como llegué a la calle Yelcho 5253 de la comuna de Estación Central. Ese fue el comienzo de una historia que se prolongaría por 5 años, en los que pude conocer al Padre Roberto con la cercanía de un vecino. Se trataba de un hombre de edad, que vivía en una casa pobre, interesado en el estudio de la Biblia, ya retirado como sacerdote, pero aún haciendo talleres bíblicos en la poblaciones. Gustaba de la música clásica, de la que conocía bastante y de las noticias por radio. Con un humor irónico muy divertido y con un carácter no siempre fácil de llevar.

Así era Roberto, con los defectos y virtudes de todos y con el compromiso y consecuencia de pocos .Llevaba más de treinta años viviendo con los pobladores de Villa Francia, en la casa que había ocupado antes el Padre Mariano Puga y el Padre Rafael Maroto. Con él conocí y aprendí mucho de la historia de nuestra Iglesia,  en largas conversaciones donde me contó de sus encuentros con San Alberto Hurtado, Mons. Romero, Don Raúl Silva Henríquez, los obispos que los siguieron, el movimiento Sebastián Acevedo, la historia de los hermanos Vergara Toledo, la Comunidad Cristiana Cristo Liberador, y un largo etcétera donde habría que incluir su vida y la de muchos más.

El tiempo y la historia hizo que tuviese que alejarme de su casa y de santiago para volverme a Concepción e iniciar otra historia, que inevitablemente ha estado marcada a fuego por lo vivido y compartido durante esos cinco años junto a Roberto y los pobladores de Villa Francia. Hoy soy profesor de Religión y realizo taller de Biblia en las parroquias, me considero parte de la corriente cristiana de la Teología de la Liberación y trato de vivir según la herencia que el buen Padre Roberto me entregó con la sencillez del diálogo cotidiano.

Vaya esta pequeña reseña como un homenaje para un hombre grande, de esos que faltan hoy en día, con la gratitud de quien ha recibido la gracia de ser parte, mínima por cierto, de la historia de los grandes, con la certeza de que el testimonio de Roberto seguirá presente en el recuerdo de los que lo conocimos y en el caminar de una Iglesia que comienza a renovarse, haciendo brotar las semillas de Evangelio que hombres y mujeres como Roberto han sembrado en ella por años y que es nuestra responsabilidad hacer brotar y crecer. Siempre en fidelidad a Jesús, nuestro maestro y Señor, Hermano de los Pobres y Señor de la Historia, el Dios de Jesús, el Dios de los Cristianos, el Dios de Roberto Bolton García.

domingo, 21 de abril de 2013

El primer mes del Papa Francisco

Ayer se cumplió el primer mes del pontificado del Papa Francisco, inciado solemnemente en una misa celebrada el día de San José, donde recibió los signos de su rol como sucesor de Pedro: el palio (uan especie de pequeña bufanda blanca con cruces rojas, hecha con lana de cordero) y el anillo del pescador.

Resulta inevitable mencionar los signos que marcaron el inicio de su pontificado: la sencillez de su túnica blanca y desprovista de lujos y ostentaciones, la sencilla cruz de plata en lugar de una dorada, su saludo cálido y fraterno al presentarse al pueblo de Roma, etc. Pero más allá de estos gestos, sin duda significativos, ¿Qué se puede decir de Francisco a un mes de pontificado?.

Primeramente, los motivos de su elección. En el caso de Benedicto XVI los cardenales optaron por la continuidad. Era el más cercano colaborador de Juan Pablo II, teólogo probado y no dado a posiciones muy progresistas, litúrgicamente conservador y de avanzada edad. Sin duda, una elección que no provacaría sobresaltos. Pero los provocó. Enfrentó decididamente los escándalos al interior de la Iglesia, inició la reforma de la curia y vivió las intrigas vaticanas con toda la fuerza de que es capaz un grupo de funcionarios acostumbrados a manejar el poder.

Cuando llegó el momento del cónclave los cardenales ya no tenían los mismos criterios. La renuncia del papa les había ofrecido contar con un mes para buscar un nuevo papa y ya en las primeras reuniones se notó que el ánimo era otro. El caso de la filtración de documentos y la negativa a entregar estos antecedentes a los cardenales fue un factor más que inclinó la balanza hacia un papa que diera la sorpresa y que pudiera enferentar la reforma de la curia con decisión y valentía. Eso, sumado a ser principalmente un papa pastor hizo que los votos se inclinaran poderosamente a favor de Francisco.

A un mes ya ha emprendido diversos cambios que han estado en las noticias del mundo y que dan pie a pensar en una nueva era del papado. Cambios simbólicos algunos, pero altamente significativos: la sencillez en los ornamentos, el cambio de la silla del papa por una más sencilla, y sobre todo la forma de tratar a la gente con la que trabaja, como el caso del guardia suizo que lo custodiaba en la noche y a quién ofreció una silla y una comida para que la guardia no fuera tan pesada. Gestos sin duda que recuerdan al otro Francisco, al de Asís, y su forma fraterna de convivir y anunciar el Evangelio.

Los otros cambios han sido más concretos y tan valorados como estos: convocar a un grupo de cardenales como consejeros permanentes en el vaticano, la revisión de la forma de organizarse de la curia vaticana y los esfuerzos por marcar la centralidad de Jesucristo y su Evangelio en la Iglesia, lo que es obvio si se piensa, pero por lo mismo suele olvidarse con demasiada frecuencia.

Se trata, en resumen, de un papa que ha sido elegido para adaptar las instituciones del vaticano a los nuevos tiempos, para hacer que sus congregaciones e instituciones tengan un sabor más evangélico, para renovar la Iglesia desde dentro y volver la confianza a los cristianos en sus pastores. Un papa que deberá buscar un gobierno más colegiado, donde el primado del papa no sea un peso para el protagonismo que deben tener los obispos en la Iglesia, donde la forma de ejercer el poder no sea un impedimento para el profundo deseo de unidad entre las iglesias cristianas.

Ahora hay que esperar su primera carta encíclica, que es siempre una especie de programa de gobierno del papa, donde explica al pueblo cristiano y a toda la humanidad los principales acentos de su pontificado. Mientras tanto, no sólo hay que admirar los gestos del Papa Francisco, sino imitarlos. Muy frecuentemente vemos en nuestras comunidades gestos de prepotencia y ostentación de parte de los que tienen algún tipo de poder, o liturgias donde el sacerdote parece más un soberano que un pastor, o formas de llevar la pastoral no siempre adecuadas a los tiempos que el mundo vive y lo que la Iglesia toda desea vivir en su caminar cotidiano. No basta con el papa que tenemos, sino que también necesitamos una nueva forma de ser Iglesia, una nueva forma de pastoral y de vida eclesial, una nueva forma de presencia en el mundo y de servicio. El vaticano II sigue siendo una luz en el camino y el año de la fe una oportunidad para renovar el pedacito de Iglesia que nos toca, así como Francisco está renovando la parte que tiene a cargo.

Ahora ya tenemos el papa que queríamos, la pregunta es qué haremos con él.

martes, 12 de febrero de 2013

La renuncia de Benedicto XVI

Ayer la noticia corrió por todo el mundo: El Papa Benedicto XVI había decidido renunciar a su cargo, debido a que consideraba que no tenía las fuerzas para seguirlo ejerciendo como es debido. Instantáneamente, una ola de comentarios recorrió los noticieros y páginas de internet, no siempre con los elementos necesarios para comprender el significado de este hecho histórico, sino muchas veces movidos más por la espectacularidad que otras cosas. Algunos de mis amigos y conocidos han pedido mi parecer frente a este tema, por lo que paso a aportar con un pequeño comentario.

Lo primero que hay que señalar es el hecho histórico de este renuncia. La historia comienza en 1294 cuando Pietro del Murrone, un monje eremita, fue elegido papa y tomó el nombre de Celestino V. Tras algunos meses se sintió agobiado por el peso del cargo y decidió emitir un decreto que declaraba que el Papa podía renunciar a su cargo. El paso siguiente fue redactar su propia renuncia y volver a su vida de oración y soledad. Luego la historia corre hasta 1415, cuando para resolver el llamado cisma de occidente, que tenía a esas alturas a tres papas disputándose la legitimidad, Gregorio XII decide convocar un concilio y renunciar durante el mismo, para que fuese el concilio quien eligiera a su sucesor. Esta acción puso fin a la discusión y dejó nuevamente a toda la cristiandad bajo un solo papa. No habría nuevas renuncias hasta Benedicto XVI.

Lo segundo es el significado para la Iglesia de esta renuncia. El servicio que presta el Papa a la Iglesia no le pertenece al individuo que lo ejerce, ya que su autoridad viene del mandato de Cristo y no de sí mismo. Por eso malamente podría "abdicar" o "dimitir", que son términos más propios de los reyes, cuya autoridad se dervida de su propia persona. Sin duda esta renuncia ha conmocionado a la Iglesia, como siempre sucede cuando se produce el periodo de "Santa Sede vacante", sea por defunción o por renuncia. Es indudable que quien sea Obispo de Roma marcará la marcha de la Iglesia Universal y pondrá los acentos en la acción de los católicos en el mundo. De ahí que se abran ahora un sin fin de preguntas sobre el futuro de la Iglesia, no sobre su continuidad, sino sobre el rumbo que ella tomará para enfrentar los desafíos pendientes y los que surgan en el futuro.

El Papa Benedicto deja varios temas en curso, que dependerán ahora de su sucesor. Entre ellos, la realización del año de la fe, la interpretación y aplicación del Concilio Vaticano II, aún en curso, la acogida e integración de los hermanos y comunidades anglicanas que han vuelto a la comunión católica, los acercamientos cada vez mayores con la Iglesia Ortodoxa, la actitud ante los casos de abusos sexuales o conductas impropias de algunos miembros del clero, entre otros muchos. En ellos el actual papa ha dado un aporte decisivo y clarificador, que deberá ser continuado por su sucesor de manera acertiva y fiel. El papado de Benedicto XVI fue para mí una sorpresa, como para muchos. Reconozco que incialmente me chocó, pero que al ver sus acciones me fue convenciendo que era el pastor que la Iglesia necesitaba. de decisiones claras y sin ambiguedades, de actitud humilde y sin sobreexposiciones personales, de una claridad doctrinal y pastoral que se echará de menos, sea quien sea quien lo suceda.

Para muestra un pequeño signo que pasó desapercibido para la mayoría: el escudo vaticano. Este consta, como se sabe, por dos llaves cruzadas y una cuerda atada entre ellas, además de la tiara, que es una especie de gorro con tres coronas que representa el poder papal. las llaves y la cuerda recuerdan las palabras de Jesús: "a tí te daré las llaves del reino de los Cielos" y "todo lo que ates en la tierra quedará atado en los Cielos". La tiara en cambio es un símbolo de la época de cristiandad, cuando para afirmar su poder sobre todos los reyes, además del poder espiritual y el terrenal sobre los estados pontificios, el papa no usaba una corona, sino tres. Pues bien, todos los papas ponen sobre estos símbolos su escudo propio. Benedicto XVI hizo lo propio, pero además cambió la tiara por una mitra, dejando atrás un símbolo más propio de un monarca que de un pastor. He ahí el resumen del pontificado de Benedicto XVI.

Por último, el hecho mismo de la renuncia. Todos sabemos que no es fácil renunciar, sobre todo cuando se trata de un puesto que otorga poder, menos aún un poder sagrado. En un mundo individualista como el nuestro, la renuncia de un papa provoca extrañeza, conmoción e incluso escándalo. Es una muestra de que el oficio del poder tiene que ver con el servicio y por ello, cuando se considera que no se podrá servir como es debido, es mejor renunciar. El desapego y valentía de Benedicto XVI no me provoca otra cosa que admiración, además de confirmarme la altura moral de quien ejerció de papa y su genuino interés por el bien de la Iglesia. Esto también se refleja en el hecho de haber anunciado su renuncia para el 28 de febrero, lo que da a la Iglesia, a sus obispos y cardenales, tiempo suficiente para prepararse y evitar así las perplejidades que el cambio de papas siempre provoca.

Estoy seguro que el pontificado de Benedicto XVI entrará en la historia por la puerta grande, pero no por haber realizado grandes actos en la historia de la Iglesia, inmensas reformas o hechos novedosos, sino por haberse preocupado de esas pequeñas y grandes reparaciones necesarias en el edificio de la Iglesia, corrigiendo temas pendientes y conduciendo la barca de Pedro con mano segura. Si Juan Pablo II fue un papa para el mundo, Benedicto XVI fue un papa para la casa, diría hogareño, con la acittud de quien no figura ni luce mayormente, pero realiza los trabajos cotidianos que permiten a todos realizar los suyos.

Hay otra renuncia más que Benedicto XVI ha hecho, y es la renuncia a morir como un papa, con un funeral a los ojos del mundo y grandes personajes. Probablemente su muerte será la de un humilde cura en un monasterio, dedicado a la oración y el estudio, y aunque sus funerales sean hechos en el vaticano no provocarán el lamento mundial que provoca el de todos los papas. Un honor tendrá, eso sí, que otros no han tenido, un sencillo gesto que reflejará una vez más su forma de entender a la Iglesia y que, como muchos, pasará desapercibido: será el único papa cuyo funeral será presidido por un papa, en un paso tranquilo y sereno de la historia a la eternidad. Tal es el legado de Joseph Ratzinger, quien hasta el 28 de febrero de 2013, será Benedicto XVI.

martes, 22 de enero de 2013

La reforma al binominal nuevamente rechazada

Hoy, por faltar dos votos para los 2/3 necesarios para reponer la propuesta de reforma al sistema binominal, nuevamente resultó bloqueado el intento por generar en Chile un sistema verdaderamente democrático. Muchos de quienes, en más de alguna declaración pública, dijeron querer cambiar el sistema, votaron en contra, mostrando una vez más un triste espectáculo que siembra nuevamente la desconfianza hacia los políticos profesionales y sus promesas.

El sistema binominal, en breves palabras, provoca que se produzca un empate en la mayoría de las circunscripciones electorales, consguiéndose como resultado que los dos bloques en el poder obtengan respectivamente cerca de la mitad del congreso, y dejando a los posibles candidatos independientes fuera de cualquier posiblidad de elección.

Los efectos de este sistema son varios. Primero, reduce la participación en el poder político a aquellos ciudadanos que participan en los partidos políticos. Segundo, los partidos políticos se ven obligados a hacer alianzas para poder sobrevivir dentro de la institucionalidad. Tercero, provoca inmovilidad en el sistema político, poca flexibilidad para adaptarse a situaciones nuevas, y una representatividad por lo menos cuestionable.

Desde 1990 se han presentado 20 proyectos de reforma al sistema electoral, los cuales han sido constantemente rechazados, ya sea por la derecha, ya sea por algunos de la concertación que se han ausentado, abstenido, o derechamente votado en contra. El resultado es siempre el mismo: Un sistema que se vuelve inmodificable y deslegitimado, pues los que aprueban las leyes son estos mismos que se reparten el poder legislativo a partes iguales.

Que el binominal sea "la madre de todas las batallas" en parte es cierto. Si no se cambia la manera de elegir a los legisladores es imposible lograr reformas verdaderas al sistema político, que expresen verdaderamente el sentir de la gente y hagan de Chile algo más cercano al ideal democrático. Es la madre, porque no es la única batalla a dar. Es necesario también reformar la ley de partidos políticos, impulsar la iniciativa popular de ley, ampliar las materias que pueden ser objeto de plebiscito y, por último, implementar la posibilidad de remover representantes cuando se considere que no han cumplido con sus obligación o el pueblo les ha retirado lo confianza.

El problema es grave, aunque la reacción del senado era esperable. Luego del fiasco de la abstención provocada por el voto voluntario, los senadores no se arriesgarán a introducir otra variable que dificulte aún más predecir los resultados de la próxima elección. Termina quedando la sensación que en verdad no se pretende modificar nada, sino instalar la discusión cada cierto tiempo para terminar rechazando siempre la idea de legislar sobre el tema.

Cuando se comienza a comprender que no es posible lograr los cambios mediante los mecanismos establecidos y los encargados de administrarlo, ni tampoco mediante la presión ciudadana en las calles de manera pacífica, comienza a comprenderse que no es un tema de posibilidades, sino de voluntad. No se hace porque no se quiere, y la presión no es efectiva mientras no ponga en jaque al sistema productivo o el funcionamiento del sistema. El rechazo constante a las demandas del pueblo termina provocando desencanto político, lo que hace que se reduzca aún más los actores que tienen posibilidad de influir, hasta llegar a una oligarquía que se reparte los cargos y establece las reglas. Las primarias van en ese sentido también, ya que son una forma de prever el resultado de la elección, una especie de encuesta financiada por el estado.

En este panorama, ¿Qué camino queda? No basta la sola organización popular en torno a demandas, sino una real organización popular, con conciencia política y con capacidad de ejercer el poder que le corresponde, generando mecanismos propios que permitan avanzar en la ocnstrucción de una sociedad  participativa y solidaria, donde el pueblo no pida favores, sino sea realmente el soberano del estado, con real control sobre las decisiones de sus representantes y con capacidad para generar los cambios que se requieren para un mayor bienestar de la gran mayoría del pueblo chileno, de aquellos que financian el estado, generan la riqueza y constituyen, o debieran constituir, la verdadera preocupación de los políticos y sus instituciones.